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Eres lo que piensas

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Se dice: “Eres lo que piensas”.

Es verdad, ya que la calidad de nuestros pensamientos tarde o temprano se hace visible mediante nuestras palabras, nuestros comportamientos e incluso a través de las expresiones de nuestra cara.

Las semillas de nuestras palabras y acciones es el pensamiento. Una afirmación simple pero muy precisa. Lo que hacemos, lo que decimos, lo que sentimos, todo tiene su origen en la mente.

La energía de la mente humana es el pensamiento. Posiblemente es el mayor pero a la vez menos comprendido de los recursos energéticos del universo. Todo lo que está hecho por el hombre empezó primero por un pensamiento o una idea que vino de la mente, sea una idea de cosas banales, un descubrimiento científico o incluso una guerra. Primero hay un pensamiento, después se hacen los planes y finalmente ese pensamiento se exterioriza en la forma de palabras o acciones.

El pensamiento es como una semilla, cada pensamiento produce su flor y su propio fruto. Es decir, los pensamientos pueden ser constructivos o destructivos, amorosos o rencorosos, de felicidad o depresión.

Cuando somos capaces de entender y utilizar esta energía de la mente, entonces la podemos canalizar para producir aquellos “frutos” que nos proporcionan felicidad y bienestar.

Así, que, ¿cómo revisarse y cambiar?

¿Cómo hacer que estas impresiones paren de crear automáticamente patrones de pensamientos y acciones negativas?

La respuesta es utilizar el filtro del discernimiento en el ser. Cuando hay un objetivo que cambiar, para ser más positivo y mejor, la respuesta reside en uno mismo y no en ningún poder exterior.

La reflexión, el estar atento, puede desapegarnos y hacernos observar los hábitos y cómo influyen al ser.

Con práctica el discernimiento nos hace filtrar lo que correcto de lo incorrecto e intenta poner sólo los pensamientos correctos en la mente. Es muy importante darse cuenta que tenemos este filtro en nuestro interior que nos permite obrar y tomar decisiones precisas y beneficiosas.

La reflexión es la herramienta que debes trabajar para separar los flujos negativos y positivos que a menudo están enlazados y permitir que sólo los positivos entren en la conciencia y por consiguiente en nuestro obrar.



CUENTOS

José, con el rostro abatido de pesar se reúne con su amiga Pilar en un bar a tomar un café.

Deprimido descargó en ella sus angustias... que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación, todo parecía estar mal en su vida.

Pilar introdujo la mano en su cartera, sacó un billete de 50 euros y le dijo:

-José, ¿quieres este billete?

José, un poco confundido al principio, inmediatamente le dijo:

-Claro Pilar... son 50 euros, ¿quién no los querría?

Entonces Pilar tomó el billete y con una de sus manos lo arrugó hasta hacerlo una bolita. Mostrando la estrujada pelotita amarillenta a José volvió a preguntarle:

-¿Y ahora igual lo quieres?

-Pilar, no sé que pretendes con esto, pero siguen siendo 50 euros, claro que los quiero si me los das.

Entonces Pilar desdobló el arrugado billete, lo tiró al suelo y los restregó con su pie en el suelo, levantándolo luego sucio y marcado.

-¿Lo sigues queriendo?

-Mira Pilar, sigo sin entender que pretendes, pero ese es un billete de 50 euros y mientras no lo rompas conserva su valor...

-Entonces José, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieras, aunque la vida te arrugue o pisotee, sigues siendo tan valioso como siempre lo hayas sido... lo que debes preguntarte es cuanto vales en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado.

José se quedó mirando a Pilar sin decir palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.

Pilar puso el arrugado billete a su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó:

-Toma, guárdalo para que lo recuerdes cuando te sientas mal... ¡pero me debes un billete nuevo de 50 euros para poder usar con el próximo amigo que lo necesite!

Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que realmente merecemos más y que podemos conseguirlo si nos lo proponemos. Claro que el mero propósito no alcanza, se requiere de la acción para lograr beneficios. Yo sé que se puede y que existen innumerables caminos para conseguirlo.


 

***
 

Seguimos trabajando para que surja una nueva y verdadera humanidad, para liberar al ser humano de su propia mezquindad y de sus estúpidas ambiciones. Trabajamos para que en el ser humano surja una inteligencia que no esté trabada por el temor ni por el anhelo de seguridad, placer o poder.

 

Nos encontrarás en

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